viernes, 30 de agosto de 2013

Decidir...

¿Te acuerdas aquella tarde en la entrada del tren?, si exactamente aquella noche donde te enojaste porque no me decidía si rechazaba o al menos retrasaba mi partida, donde me gritaste con los ojos inundados "Joder, ándate a la mierda con tus medias tintas"...

Cuando vi tu espalda y escuche tus pasos alejandote un poco más de mi, no pude evitar correr hacia ti sostenerte y decirte espera, simplemente volteaste consternada y gritaste un desesperado 

-¿qué...? 
-- No sé, solo espera
- No puedo esperar inerte siempre, no quiero detenerme, hasta que elijas que siempre si te marcharás. 

Y diste otra vez la vuelta, soltando mi mano y andando de nuevo lejos de mi, y fue cuando supe que irremediable no podía perderte y te grite a todo pulmón "joder, que te quiero coño, y me quedo con vos"

Te detuviste en seco al escuchar mis palabras, y te moviste simplemente para correr a mis brazos, besarme y decirme que también te quedarías, que me querías...

Cuando el miedo te alcanzo a ti, no tarde ni un minuto en tomar el primer avión y traerte de regreso, al sitio donde deberías estar; sitio destinado para ti donde crearías un mundo mejor... 

Esa es la historia que me encantaría contar y no la realidad donde te vi subir al tren y escuche como se partía mi alma al verte por última vez, sin saber que al paso del tiempo buscaría tú rostro, tú risa, un poco de ti en cada persona que busco para llenar esta soledad de ti, cosa que no consigo por la simple razón de que no sos vos; esta soledad donde un viernes a las 3 de la mañana en aquella estación del tren, muchos años después se me movieron los recuerdos,inundando la melancolía mostrándome que debí hacer para no encontrarme hoy en un frío piso del centro, solo, recordándote, escribiendo la historia que pudo ser, aquella que me falto valor para vivir...

Ahora lo único que me queda es terminar, esta última copa de vino, un último cigarrillo, mis últimas líneas de esta carta y esperar tener valor para terminar también con mi historia de cobardías... 

domingo, 18 de agosto de 2013

Te espero

Yo nos seguiré queriendo por los dos, hasta que el dolor me quite las fuerzas o mejor aún hasta que vuelvas a quererme también...

miércoles, 14 de agosto de 2013

Consecuencias ajenas


Cuando las cosas que suceden son consecuencia de tus actos, pues como diría el dicho agua y ajo; pero que sucede ¿si simplemente son el resultado de las decisiones de las demás personas? Las cuales llegan como un camión que no se detuvo en una luz roja y te arrastra no solo raspándote si no dejándote heridas tan graves  que sabes que sin importar lo que ocurra después no volverás a ser la misma persona que eras antes de ser una vez derribada.

Pongamos está situación más clara aún, yo no PEDÍ que re a pareciera en mi vida con sus serenatas, flores, regalos, ni mucho menos con un anillo de compromiso, casa y promesas de un “futuro” ahora de cuento de hadas, yo no hice nada para que la lastimarán con mi presencia ya que yo ni siquiera sabía de su historia, jamás QUISE que le hablaran de como sufrían por mi rechazo y para terminar sobre todo lo anterior yo JAMÁS dude de mi elección, no mentí, trate de no ocultar información, luche y mantuve fuerte; entonces porque me ruega quien saque de mi vida, me odia quien nunca existió en mi vida y me abandona la persona de la que me enamoré.

Al leer esto no puedo evitar pensar que ¿les hice? ¿por qué debo ser el daño colateral simultaneo de tantas personas?, ¿esto es aprendizaje o karma tardío por alguna decisión tomada en el pasado u otra vida?

domingo, 11 de agosto de 2013

¿Locura o realidad?

Existen esos momentos donde todo parece gris, inestable y que tal pareciera va cuesta abajo, es en estos instantes donde según las enseñanzas debemos sentir miedo, dolor, angustia, o algún sentimiento similar; pero que pasa cuando no logramos sentirlo, cuando nos sentimos en paz con una sensación de que todo es temporal y las cosas van a componerse de la mejor manera; como si una parte de nosotros sintiera que es una pesadilla de la que pronto despertaremos y al abrir los ojos estaremos acurrucados y a salvo en los brazos de la persona que amamos, que nos dirá simplemente un tranquila hermosa no pasa nada, aquí estoy...

¿Será que aprendí tan bien a manejar mi cabeza que me escondo de la realidad?, ¿estaré incapacitada para hacerle frente a ciertas circunstancias que simplemente me bloqueo y autoengaño para evitar una cicatriz más?, ¿o simplemente es que nunca aprenderé a tener lazos y dejo ir a las personas?

Esperar

Si de algo puedo estar segura es de nunca haber aprendido a esperar, esa palabra tan sencilla de escribir pero tan difícil de llevar a cabo sin sentir que con cada minuto algo se rompe un poco dentro de nosotros; las esperas en silencio son las peores, porque no puedes callar tus pensamientos y los miedos nunca pierden la oportunidad de saltar encima de ti reviviendo viejos fantasmas y sacando la basura que ocultaste bajo la alfombra.

En estás últimas semanas me siento a prueba, sacando cordura para no desperar y salir corriendo.

¿Será que la vida se simplifica a una evaluación continua de lo aprendido?, ¿En algún momento se deja atrás el drama y las cosas se vuelven trasparentes o simplemente al paso de los años todo se vuelve más oscuro y complicado?, ¿Los fantasmas de las cicatrices pasadas nos perseguirán eternamente o simplemente es el karma mostrándote como lograste herir antes?

sábado, 10 de agosto de 2013

Crónica de una ruptura necesaria...

         Este será el último post de Thinkingrosa para darle paso a nuevo aires, los años han pasado, los sueños han cambiado y obviamente yo he cambiado y tal vez madurado un poco muchas cosas; ya es momento de cerrar la puerta a todos esos ciclos innecesarios y dar vuelo a los nuevos inicios; y que mejor forma que aclarar todo lo relacionado aquél desamor que me llevó a esconderme tras estás letras para sacar mi frustración y mi dolor evitando así volverme un poco más loca de lo necesario...

         Quien leyera mis letras sabe perfectamente desaparecí un par de años pero una serie de eventos casuales, de esos que te recuerdan que simplemente pareciera que somos una pieza dentro del ajedrez de un gran Dios, nos pone a prueba y nos lleva a recorrer nuestros propios pasos, nuestras cicatrices que aún sangran y duelen para poder liberarnos de todo; pero dejemos este enorme preámbulo y vayamos 8 años atrás donde todo esto inicio como una broma del destino.

        En esos tiempos tenía solo 21 años (ahora que leo mis post era bastante tonta e inmadura) por jugar me encontré en una relación que se volvería al paso de los años mi jaula, de la que no podía escapar sin importar cuanto lo deseará o intentará; era como una droga para mi y las muchas rehabilitaciones eran más dolorosas, ya que cada vez me encontraba más rota y menos yo; me veía a mi misma como un ser inerte lleno de miedo e incapaz de sentir cualquier cosa; cada vez que me acercaba a alguien distinto no podía evitar romperlo y saber que solo era parte de una historia de idas y venidas, donde solo buscábamos ajustar un marcador, dañarnos más y al mismo tiempo mantener la apariencia de que todo iba bien.

       En general creo que así pasaron los últimos años, con matices nuevos pero siempre con la claridad de que todo terminaría mal; hasta que decidí por fin romper con los patrones y enfrentarlo hasta el grado que lo peor de su ser saliera a flote que no pudiera ocultarse más y al mismo tiempo con la esperanza de que por fin desapareciera de mi vida por una buena vez por todas.
   
       Lo logré saliendo raspada en muchos sentidos, la abstinencia está vez no fue tan dolorosa pero si reveladora, comprobé cosas que de antemano sabia y tuve que ir venciendo uno a uno todos mis fantasmas y miedos, tuve que enfrentarme a mi misma y lamer mis heridas para reconstruirme un poco, que al final fue por completo, me vi al espejo y por primera vez en muchos años me vi sonreír, volví a tomar las riendas de mi vida y no hubo atadura que me detuviera, y fue justo en ese momento donde apareció un nuevo ser lleno de esperanzas y sonrisas, que no entró educadamente poco a poco, tocando la puerta sino que derrumbo las barreras y se metió hasta el fondo de mi ser, una sonrisa suya basto para que supiera que tenia un corazón capas de latir, que estaba viva y no porque viera mi sangre correr, si no porque era capaz de soñar, de volar, de volver a querer; de pronto vi sus ojos y todos los rostros de mis sueños anteriores se desvanecieron, las sombras tomaron siluetas y por primera vez fui capaz de estar segura de aquello que creí nunca estar, había llegado, era real, y me quería, en verdad me quería, dentro de toda esa multitud sin rostro me reconocí y me elijó a mi y yo pude ser capaz otra vez de renacer y volver a ser yo, ahora con mayor claridad y seguridad, los pedazos encajaron y no me encontraba más rota.

sábado, 19 de enero de 2013

Escucharse...

En la vida desperdiciamos tanto tiempo escuchando opiniones, necesidades, esperanzas, ideas, gustos ajenos que dejamos a un lado los nuestros, dejamos de escucharnos, y de alguna forma lo que sentimos o pensamos se convierte en algo intrascendente ¿pero en verdad será tan difícil sinceraremos con nosotros mismos y decir que es lo que esperamos? ¿Estará relacionado con el principio de que es más fácil opinar sobre la vida ajena o dar consejos? ¿Porqué al momento de auto analizarnos no podremos opinar?

viernes, 11 de enero de 2013

Cuestiones pendientes...

Hay veces que necesitamos respuestas ante la pregunta ¿qué deseas de mi?, ¿qué se supone que debo aprender con este eterno retorno?

lunes, 7 de enero de 2013

sucesos recuerrentes

Pasan los años y aún quedan palabras pendientes por decir, cosas por hacer, cuestiones por resolver, es como si la vida en verdad sea ese símbolo de infinito que nos atrapa sin darnos la menor opción a una salida ni siquiera de emergencia...

¿todo esto es lo único que nos ofrece el crecer?