Aunque ya no pueda verte, aún recuerdo esa cortina de humo tan tuya que me envolvía una y otra vez, la creabas tantas veces al dejar consumir tu cigarrillo entre tus dedos, ese cigarrillo tan característico; blanco… siempre eran blancos.
Tú aliento a tabaco disimulado por los dulces de menta que tanto te gustaban, el como siempre casi a manera de ritual tocabas el áspero papel que cubría tu cigarrillo casi seduciéndolo poco antes de prenderlo.
miércoles, 4 de marzo de 2009
aun te recuerdo....
pues este fue una historia que hice apenas haber que les parece cuidense....
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